No monogamia consensuada para principantes

Introducción

      Si escuchaste el término “no monogamia consensuada” y no tienes idea de a qué se refiere, estás en el lugar adecuado. En este artículo presento una explicación al respecto para que puedas entender mejor de qué se trata y para ayudarte a decidir si es algo apropiado para ti.

Monogamia

      Bueno, pues antes de hablar de “no monogamia consensuada”, debemos comenzar hablando de monogamia…

¿Qué es la monogamia?

      La monogamia, vista de manera sencilla, es un acuerdo de exclusividad que se establece en una pareja cuando forman un vínculo que pretenden que sea de largo plazo.

Por acuerdo de exclusividad, la pareja muchas veces supone que, una vez que formalizan como pareja:

  • Ya no tendrán actividades sexuales con otras personas distintas de su pareja (exclusividad sexual).
  • No tendrán vínculos emocionales románticos con otras personas distintas de su pareja (exclusividad emocional).

Muchas veces las parejas en nuestra sociedad dan por hecho que las cosas deben ser así, de tal forma que este tema ni se discute. Cuando una pareja acepta formalmente que “son novios”, de forma implícita aceptan este contrato de exclusividad sexual y emocional.

En nuestra sociedad se asume en general que la monogamia está presente durante la existencia del vínculo de largo plazo, “idealmente” ese vínculo es de por vida cuando hay un matrimonio tradicional. Lo más común desde los años 70 es, sin embargo, la monogamia serial, que ocurre por ejemplo cuando una pareja se une, luego se separa y luego sus integrantes forman nuevas parejas y el ciclo se repite varias veces.

El matrimonio y la escalera eléctrica relacional

      El matrimonio como lo conocemos en occidente es un contrato avalado por la iglesia y por el estado respecto a la unión de dos personas que se aman y que se espera dure por el resto de la vida de los participantes. En general, se asume que este contrato involucra exclusividad sexual y emocional. A pesar de que podemos pensar que el matrimonio como lo conocemos hoy en día siempre ha existido, eso está muy alejado de la realidad. En su libro sobre la historia del matrimonio, Stephanie Coontz explica que no fue sino hasta el siglo XVIII que la gente comenzó a adoptar la idea radical de que la razón principal por la cual la gente debía casarse era por amor. Previo a eso, el matrimonio más bien era una alianza con propósitos económicos.

En la sociedad existe una expectativa de que una relación que inicia se convierta en un matrimonio duradero (idealmente hasta que la muerte separe a los participantes), que durante su existencia produzca una familia y, frecuentemente, resulte en la adquisición de bienes tales como una casa. Esto es lo que la autora Amy Gahran conoce como la escalera eléctrica relacional (relationship escalator), pues en el momento que uno sube en esa escalera, automáticamente lo va llevando cada vez más “arriba” en los hitos relacionales. La escalera eléctrica relacional no es un problema en si mismo, lo problemático es que mucha gente no cuestiona su existencia (simplemente piensa que así debe ser), y no elige ese camino de forma voluntaria y consciente. Por otro lado, muchas veces esperamos que las demás personas sigan ese camino y, frecuentemente, los juzgamos si deciden no hacerlo.

Una de las grandes dificultades con el matrimonio, u otra relación de largo plazo, es que el enamoramiento inicial (o amor pasional) disminuye después de un tiempo, dando lugar a un amor más enfocado al acompañamiento. Adicionalmente, después de un tiempo, es inevitable que una pareja pase de vivir únicamente momentos agradables en compañía el uno del otro a tener que vivir la rutina del día a día, especialmente cuando llegan los hijos. Por otro lado, el matrimonio en cierta forma supone que una persona puede cubrir todas nuestras necesidades, nuestra pareja debe ser nuestro amigo, nuestro amante, nuestro confidente, nuestro compañero o compañera de juego, etc… lo cual realmente pone demandas fuertes sobre una sola persona.

¿Es “natural” la monogamia?

      Existen largos debates sobre si la monogamia es “natural” o no en los seres humanos, entendiendo aquí que la palabra natural se refiere a algo que es intrínseco a nosotros, es decir, que traemos cableado en nuestros cerebros como resultado de la evolución. Hay que saber que en la naturaleza, existen muy pocas especies realmente monógamas y ninguna de ellas es cercana al ser humano.

Para Christopher Ryan y Cacilda Jetha, autores del libro “Sex at Dawn”, los humanos tenemos una naturaleza “promiscua” que fue reprimida al momento en que se inventó la agricultura. De acuerdo a ellos, antes de la invención de la agricultura vivíamos de forma similar a la de los bonobos (chimpancés pigmeos muy cercanos a los humanos), en grupos donde las mujeres tenían sexo con múltiples hombres y no existía certidumbre sobre la paternidad de los hijos, lo cual fomentaba la armonía y la colaboración dentro del grupo. La llegada de la agricultura y la propiedad privada resultaron en el esquema convencional de pareja exclusiva que conocemos en la actualidad.

En el libro “Anatomy of Love”, Helen Fisher hace un análisis extenso de diversas características de los humanos y concluye que somos, y hemos sido (desde antes de la invención de la agricultura, y aquí es donde choca con Ryan y Jetha), una “especie que forma vínculos de pareja con propensión a la infidelidad“. De acuerdo a Fisher, el vínculo de pareja es importante pues da certidumbre sobre la paternidad y aumenta las probabilidades de que sobrevivan los niños, sin embargo, ella observa que estos vínculos de pareja en general tienden a romperse alrededor del cuarto año, que es el periodo que se requiere para que un niño deje de ser tan indefenso, lo cual resulta en un esquema de vínculos de pareja seriales. Por otro lado, aún durante el periodo en que existe el vínculo de pareja, somos “propensos a la infidelidad”, lo cual hace pensar que ni siquiera durante ese tiempo la exclusividad es algo que se pueda garantizar.

Aunque Fisher y Ryan / Jetha tienen puntos de vista distintos, ambos coinciden en el hecho de que la monogamia, especialmente de por vida, no es natural en los seres humanos.

Mark Michaels y Patricia Johnson, autores del libro “Designer Relationships” consideran que tratar de responder a la pregunta ¿Es natural la monogamia? es poco provechoso. Sugieren, en vez de ello, tratar de responder uno mismo a la pregunta ¿es adecuada para mí la monogamia?

Te invito a que reflexiones unos momentos sobre tu propia respuesta a esa pregunta antes de continuar leyendo…

La infidelidad

      La infidelidad es probablemente el esquema más común de no monogamia, sin embargo, se trata de no monogamia no consensuada, ya que no todos los participantes están de acuerdo en que existan vínculos fuera de la pareja.

No existe una definición única de lo que es la infidelidad, pero de acuerdo a Esther Perel que es una de las expertas mundiales en la materia, la infidelidad tiene que ver con el rompimiento de un contrato entre dos individuos. El problema es que ese contrato muchas veces no es explícito y las parejas rara vez se sientan a discutir qué significa la infidelidad en su contexto particular. Perel dice que la infidelidad en general involucra ya sea un contacto de naturaleza sexual y/o un vínculo emocional con otra persona fuera de la pareja y esto de forma secreta.

En general, las parejas que han establecido un vínculo que involucra exclusividad creen tener una idea más o menos clara de qué es la infidelidad y la mayoría piensa que actos como el tener sexo con otra persona representan sin lugar a dudas un engaño. En la época en que vivimos actualmente, las cosas se han vuelto mucho más difusas por el fácil acceso que tenemos a contactar a otras personas mediante las redes sociales. De esta forma ocurren situaciones que uno podría debatir si son infidelidad o no, por ejemplo, escribir a una ex pareja un mensaje cariñoso sin que la actual pareja lo sepa ¿es una infidelidad? En realidad, cada pareja debería sentarse a definir qué es la infidelidad en su contexto. Si tú estás en una pareja monógama y no has realizado este ejercicio, te invito a que lo intentes. Al inicio puede ser un poco incómodo, pero puede resultar de mucha utilidad hacer el esfuerzo de realizarlo.

Las cifras respecto a la infidelidad son variables, aunque en general son altas tanto para hombres como para mujeres. Esther Perel menciona que cuando ella pregunta a la audiencia de sus conferencias ¿quién se ha visto afectado directamente o conoce a alguien cercano que ha sido afectado directamente por la infidelidad?, la mayor parte de la audiencia alza la mano. Perel observa que la infidelidad no es un fenómeno exclusivo de parejas con problemas, pues ocurre frecuentemente en parejas que afirman estar felices. La mayor parte de los lectores probablemente coincidirán con que la infidelidad es un fenómeno muy común en nuestra sociedad.

El mayor problema con la infidelidad es que implica deshonestidad y, cuando se descubre, resulta en una situación muy traumática, especialmente para la persona que no está enterada de que su pareja tiene vínculos con una persona distinta. Esto frecuentemente resulta en la disolución de la pareja y puede llegar a tener consecuencias mucho más severas.

No monogamia consensuada

monogamy

“Monogamia, no estoy casado con esa idea.”

      La no monogamia consensuada se refiere a un acuerdo mutuo de los miembros de una pareja de no tener exclusividad. Este acuerdo puede resultar a raíz de que los miembros de la pareja aceptan que la monogamia no es algo adecuado para ellos y, en ocasiones, ocurre en parejas que deciden recuperarse de una infidelidad y buscan evitar que se repita el trauma vivido anteriormente.

La parte del acuerdo mutuo de no exclusividad es lo que la hace consensuada. La no exclusividad puede, sin embargo ocurrir a distintos niveles:

  • No exclusividad sexual: los miembros de la pareja aceptan que pueden tener contacto sexual con otras personas, pero la pareja sigue siendo una unidad indivisible.
  • No exclusividad emocional: los miembros de la pareja aceptan que pueden tener contacto sexual y/o involucrarse emocionalmente de forma romántica con otras personas, mientras que la pareja sigue teniendo un lugar preponderante.
  • No exclusividad social: los miembros de la pareja aceptan no sólo la no exclusividad emocional y/o sexual, sino que deciden que las otras personas con las que se involucran pueden ocupar un nivel equivalente al de la pareja original.

A diferencia de la infidelidad, en la no monogamia consensuada todos los participantes están enterados de los distintos vínculos que existen y están de acuerdo al respecto de su existencia. Por lo tanto, la honestidad y la ética son fundamentales en este tipo de relaciones. Otro aspecto fundamental es el concepto de equidad, esto es que ambas personas dentro de una pareja deben tener las mismas libertades para relacionarse con otras personas (lo cual lo diferencia de la poligamia).

Algunos modelos relacionales alternativos

      Existen distintas maneras de relacionarse de manera no monogama consensuada, a continuación presento algunas de las más conocidas.

Swinger

      El estilo de vida swinger involucra generalmente no exclusividad a nivel sexual. Esta es una práctica consiste en que una pareja conoce a otras parejas y realiza intercambios sexuales entre sus miembros con fines principalmente recreativos. El intercambio puede ser de tipo “soft swap”, que no involucra penetración, o “full swap”, que sí involucra penetración y que muchas veces se hace con las dos parejas en la misma habitación, siempre enfatizando prácticas de sexo seguro. En el estilo de vida swinger en general no es obligatorio crear un vínculo afectivo con los miembros de la otra pareja, aunque puede suceder que se desarrollen muy buenas amistades entre parejas y que nazcan sentimientos de cariño entre ellos. Los swingers generalmente frecuentan clubs que están acondicionados especialmente para propiciar que las parejas se conozcan y realicen actividades eróticas, para ello cuentan con cuartos llamados playrooms que generalmente tienen camas o muebles para tal propósito. En los clubs swinger la vestimenta (sobre todo de las mujeres) tiende a ser muy sexy y los swinger acostumbran mantener el vello púbico muy aliñado. En el estilo de vida swinger, la bisexualidad femenina es aceptada y hasta bienvenida pero la bisexualidad masculina es algo tabú. Existen personas solitarias (o singles), principalmente masculinos, que participan dentro del estilo de vida. Los clubs muchas veces aceptan únicamente a parejas y mujeres solas, pero en algunas ocasiones permiten también la entrada a los singles o tienen noches temáticas en donde se realizan prácticas tales como el gangbang. Los swingers también se conocen mediante páginas tales como SwingLiving o SDC. Existen hoteles enfocados a este público como el famoso Desire en la Riviera Maya. La entrada a los clubes, la inscripción a los sitios y la estancia en hoteles dedicados no es económica.

Este estilo relacional puede ser un buen punto de partida para comenzar a explorar la no monogamia consensuada. Una pareja que busca abrir su relación puede ir a un club swinger sin tener que realizar intercambio. Algo que puede resultar complicado es lograr que haya química entre los miembros de ambas parejas. Hay que reconocer que la primera vez que se realiza un intercambio completo puede ser una experiencia difícil de vivir, sin embargo el estar juntos en la misma habitación puede resultar más cómodo para algunas personas, y el ver a la pareja teniendo sexo con otra persona puede también resultar muy excitante. Por otro lado puede ser un poco complicado para algunas personas tener sexo con gente que apenas conoce.

Si quieres aprender más al respecto, el sitio “Jardín de Adultos” tiene mucha información respecto al estilo de vida en la ciudad de México: http://jardindeadultos.blogspot.mx/

Casimonógamo (monogamish)

      El término “monogamish”, que se podría traducir como casimonógamo fue acuñado por Dan Savage, el reconocido autor norteamericano de una columna de consejos sobre relaciones, y se refiere a una pareja que acuerda tener contacto sexual con terceros de forma ocasional aunque a diferencia del modelo swinger, este contacto no requiere de la presencia de la pareja y se lleva a cabo de forma individual, aunque la pareja sigue siendo una unidad fundamental. En este modelo en general se asume generalmente la exclusividad a nivel emocional dentro de la pareja y la no exclusividad a nivel sexual. Las parejas casimonógamas pueden decidir contarse respecto a sus aventuras con terceros o bien, pueden optar por un esquema de no pregunto, no cuento. Algunas personas usan el término relación abierta para referirse a este modelo relacional, pero yo no lo uso así pues en lo personal pienso que relación abierta abarca todos los modelos de relación no monógama consensuada.

Poliamor

      En el poliamor, las personas tienen la posibilidad de involucrarse en más de una relación íntima significativa al mismo tiempo, con el pleno conocimiento y consentimiento de todos los involucrados. A diferencia del Swinger, el poliamor no es una actividad de pareja, aunque es muy común que parejas que inician en el poliamor busquen a otra persona (generalmente a una mujer) para formar una trieja cerrada, lo cual es muy complicado y tiende a ser injusto para la persona que se integra con la pareja. Cuando las parejas busca mujeres para formar una trieja, a estas mujeres se les conoce como unicornios, dado que son tan difíciles de encontrar como estos seres legendarios. Considerando que el poliamor involucra no exclusividad a nivel sexual ni emocional, puede resultar más complicado de llevar que los modelos anteriores. Cabe señalar que es posible establecer relaciones poliamorosas que no involucren sexo. Es necesario tener gran cantidad de negociaciones con la pareja para establecer acuerdos que permitan que otras relaciones tengan lugar. Existen distintas variantes de poliamor, aunque una bastante común el poliamor jerárquico. Esta variante está centrada en la pareja e involucra no exclusividad a niveles sexual y emocional. En esta variante se habla de una pareja “principal” o “de nido” que es con quien se vive y se tienen hijos, por ejemplo, y de parejas “secundarias” o “no de nido” con quienes no se tiene un mismo nivel de entretejido de vida. Por otro lado, el poliamor no jerárquico busca que no exista una diferenciación entre las parejas, es decir, busca la no exclusividad a nivel social. Por último, la polifidelidad es una relación múltiple pero cerrada donde los distintos miembros acuerdan no relacionarse fuera del grupo (esto último sería algo como un tipo de monogamia extendida).

Polyheart

Corazón infinito, símbolo del poliamor.

El poliamor puede llegar a ser muy satisfactorio ya que permite crear vínculos emocionales muy profundos con distintas personas. Uno de los aspectos fundamentales para llevar a cabo el poliamor de forma ética es entender que las personas están poniendo sus sentimientos en juego, por lo que se debe asumir la responsabilidad de no herir a nadie.

Si deseas aprender más al respecto del poliamor y conocer gente que se mueve en ese medio, puedes unirte a un grupo de facebook como Conociéndonos! Poliamor y otras relaciones abiertas  o  Poliamor Valle de México.

Relaciones a la medida y Anarquía relacional

      En el libro “Designer  Relationships”, los autores Mark Michaels y Patricia Johnson promueven una filosofía de crear relaciones a la medida. Una relación a la medida es cualquier relación en la cual las partes se sientan a discutir abiertamente lo que cada uno de ellos quiere respecto a la relación y de qué manera debería evolucionar la relación con el tiempo. Dos aspectos fundamentales de las relaciones a la medida son la consciencia y el consentimiento (honestidad). El enfoque de relaciones a la medida permite a una persona tener una o varias relaciones pudiendo éstas ser de tipos distintos. Por ejemplo: una persona puede tener simultáneamente relaciones poliamorosas pero también ser swinger y tener sexo casual.

La anarquía relacional es otra filosofía similar a la de relaciones a la medida, con la diferencia de que la idea de jerarquía es rechazada y cada relación es vista con un valor intrínseco, independientemente de si en ella hay sexo, romance, entretejido de vida, lazos de sangre o matrimonio.

Abriendo la relación

      Si estás en una relación y ambos han aceptado que la monogamia no es lo suyo pueden decidir abrir la relación. Esta decisión es complicada pues en general involucra romper con muchos esquemas de pensamiento establecidos que nos han inculcado. Otra gran dificultad involucra enfrentar los celos, que tienen que ver con el miedo a perder aquello que consideramos propio. Es importante entender que en general los celos no desaparecen, pero uno puede (y debe) aprender a controlar las reacciones que tiene cuando se presentan.

Existen muchos caminos para abrir la relación, y no es obligatorio tener una escalera eléctrica relacional de las relaciones abiertas, es decir, no es obligatorio cubrir todos los niveles de no exclusividad ni pasar por todos los modelos relacionales que describí anteriormente. También vale la pena señalar que no es obligatorio que ambos miembros de la pareja se relacionen de la misma manera con otras personas, una persona podría decidir por ejemplo tener relaciones poliamorosas mientras la otra no. Por último, hay que estar consciente que la no monogamia consensuada tiene sus dificultades. La transición hacia este paradigma generalmente no se puede realizar de manera tan abrupta, y hay que ser pacientes y cuidadosos de no herir a otras personas como parte del proceso de transición. Lo importante, al final del día, es la honestidad y el consenso.

Cualquiera que sea el modelo que adoptes al abrir tu relación, siempre debes tener en cuenta dos axiomas que plantea Franklin Veaux, el autor del reconocido libro “More than Two”, y que son una lente a través de la cual toda decisión relacional debe ser observada:

  • La gente dentro de una relación es más importante que la relación
  • No se debe tratar a las personas como si fueran cosas.

Para encontrar gente abierta a la no monogamia consensuada, además de los sitios presentados previamente, es posible también hacer uso de aplicaciones de citas tales como OkCupid, que proporciona opciones para buscar gente en relaciones no monógamas. Tinder también puede servir, aunque la cantidad de perfiles que anuncian de manera explícita su apertura ante la no monogamia es muy baja.

Conclusión

      En este articulo traté de cubrir de manera general los puntos principales relacionados con la no monogamia consensuada. El mensaje esencial que quiero transmitir es el siguiente:

Si bien la monogamia es una opción válida, el decidir vivir bajo ese esquema relacional debe ser una elección y no una imposición y, para aquellas personas que consideran que la monogamia no es apropiada para ellos, existen alternativas honestas para relacionarse de manera no monógama consensuada.

Al momento de escribir, en México, la gente que acepta la no monogamia consensuada todavía es un grupo minoritario. Basta observar que el grupo de Poliamor Valle de México consta de 1750 usuarios (Marzo 2019, 1500 en Marzo 2018) para un área conurbada de más de 20 millones de habitantes. La población swinger sin duda es mayor, aunque no dispongo de cifras al respecto para poder decir su tamaño aproximado.

En un futuro, es probable que la no monogamia consensuada sea cada vez más aceptada, esto porque en países como Estados Unidos está resultando así y, en general, los fenómenos que ocurren al norte de la frontera toman cierto tiempo para replicarse en nuestro país. Yo espero firmemente que la posibilidad de elegir libremente el modelo relacional más adecuado para nosotros sea algo cada vez más común en la sociedad.

Bibliografía

  • Amy Gahran, “Stepping off the Relationship Escalator: Uncommon Love and Life“, Off the Escalator Enterprises, 2017
  • Christopher Ryan y Cacilda Jetha, “Sex at Dawn, How We Mate, Why We Stray, and What It Means for Modern Relationships“, Harper Perennial, 2012
  • Esther Perel, “State of Affairs: Rethinking infidelity“, Harper, 2017
  • Franklin Veaux & Janet Hardy, “More Than Two, A Practical Guide to Ethical Polyamory“, Thorntree Press, 2014
  • Helen Fisher, “Anatomy of Love“, W. W. Norton & Company, 2016
  • Mark Michaels & Patricia Johnson, “Designer Relationships” , Cleis Press, 2015
  • Stephanie Coontz, “Marriage, a History: How Love Conquered Marriage“, Penguin Books, 2006

 

El Profe (HC), Marzo 2018. Última revisión: 17 Marzo 2019

Esto es el agua

El día de hoy quiero compartir la traducción que hice a uno de mis textos favoritos, es un extracto de un discurso de David Foster Wallace para la ceremonia de graduación de la generación 2005 de la universidad de Kenyon.

En este discurso, David Foster Wallace habla de conceptos tales como la empatía, la conciencia, la libertad y la posibilidad de elegir cómo ver las cosas. Si bien este texto no habla específicamente de relaciones, las ideas que expresa Foster Wallace son esenciales para relacionarnos con las demás personas. Espero lo disfruten tanto como yo.

 

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Esto es el agua

Estaban estos dos peces jóvenes nadando uno al lado del otro y de repente se encuentran con un pez más viejo que nada en sentido contrario, este los saluda y les dice “Buenos días, chicos, ¿cómo está el agua?”. Y los dos peces jóvenes continúan nadando un poco más y, de repente, uno de ellos voltea a ver al otro y le pregunta “¿Qué diablos es el agua?”

El punto de la historia de los peces es meramente que las realidades más obvias e importantes son, frecuentemente, aquellas que son más difíciles de observar y de hablar al respecto. Escrito como una frase en Español, por supuesto, esto es solo una verdad evidente y trivial, pero el hecho es que en las trincheras cotidianas de la existencia adulta, las verdades evidentes y triviales pueden cobrar una importancia de vida o muerte.

El simple hecho es que ustedes estudiantes que hoy se gradúan, aún no tienen ninguna idea de lo que significa “día con día”. Resulta que hay partes completas y amplias de la vida adulta Americana de las cuales nadie habla en los discursos de graduación. Una de esas partes involucra la aburrición, la rutina y las pequeñas frustraciones. Los padres y gente mayor aquí presentes sabrán muy bien a qué me refiero. Por ejemplo, digamos que es un día promedio para un adulto: te despiertas por la mañana, vas a la oficina a tu trabajo retador de profesionista graduado, y trabajas duro por ocho o diez horas y, al final del día, estás cansado y un poco estresado, y lo único que quieres es irte a casa, disfrutar de una buena cena y, tal vez, relajarte por una hora, y después acostarte temprano porque, por supuesto, te tienes que parar al día siguiente y volver a hacerlo todo de nuevo desde el principio. Pero entonces te acuerdas que no tienes comida en casa. No has tenido tiempo de ir de compras esta semana debido a tu trabajo retador así que ahora, después del trabajo, te tienes que subir a tu carro y manejar al supermercado. Es el final de un día de trabajo y el tráfico está como es de suponerse: realmente muy mal. Así que llegar a la tienda te toma más tiempo de lo que debería y, cuando finalmente lo haces, el supermercado está abarrotado porque, por supuesto, es la hora del día en la que toda la demás gente que trabaja también intenta acomodar un poco de tiempo para comprar víveres. Pero no puedes entrar y salir rápido de ahí, tienes que deambular por los grandes pasillos confusos y sobreiluminados de la tienda para encontrar las cosas que quieres, y tienes que maniobrar una chatarra de carrito a través de todas estas otras personas cansadas y apuradas con sus propios carritos y, finalmente, consigues todas tus provisiones para la cena, pero ahora resulta que no hay suficientes cajas abiertas a pesar de que es la hora pico al final del día. Así que la fila en la caja es increíblemente larga, lo cual es estúpido y enfurecedor. Pero no puedes externar tu frustración con la señora agitada de la caja, que está excedida por un trabajo cuyo tedio y sinsentido cotidiano sobrepasa la imaginación de cualquiera de nosotros aquí en esta prestigiosa universidad. De cualquier manera, por fin logras llegar a la caja, y pagas por tu comida y la cajera te dice “que tenga un buen día” con una voz que es la voz absoluta de la muerte. Y entonces te tienes que llevar tus horripilantes y delgadas bolsas de plástico llenas de comida en el carrito que tiene una rueda loca que lo jala enfadosamente a la izquierda, cruzando todo el estacionamiento congestionado, con el piso disparejo y sucio, y luego tienes que manejar todo el camino de vuelta a casa a través del tráfico de la hora pico, lento y saturado de camionetas.

Todo mundo aquí ha hecho esto, por supuesto. Pero esto todavía no ha sido parte de la rutina diaria de su vida de graduados, día tras semana tras mes tras año. Pero lo será. Así como muchas otras rutinas monótonas, aburridas y aparentemente sin sentido. Pero ese no es el punto. El punto es que tonterías insignificantes y frustrantes como esta son exactamente dónde entrará en acción el trabajo de elegir. Porque los embotellamientos, los pasillos congestionados y las largas filas en las cajas me dan tiempo de pensar y, si no hago una decisión consciente acerca de cómo pensar y a qué cosas ponerle atención, voy a estar enfadado y voy a ser miserable cada que tenga que ir de compras. Porque mi configuración natural preestablecida es la certidumbre de que situaciones como estas realmente tienen todo que ver conmigo. Tienen que ver con MI hambre y MI cansancio y MI deseo de simplemente irme a casa, y va a parecerme en cualquier lugar del mundo como que todos los demás están en mi camino. ¿Y quienes son estas gentes que están en mi camino? Miren que repulsivos son en su mayoría, y como parecen todos en la fila como un rebaño inhumano de vacas, tan estúpidos y con ojos muertos, o que tan enfadosa y molesta resulta esa gente que está hablando a todo volumen en su teléfono celular a la mitad de la fila. Y miren que tan profundamente y personalmente injusto es todo esto.

Si elijo pensar de esta manera mientras hago compras o manejo, está bien. Muchos de nosotros lo hacemos. Excepto que pensar de esta manera tiende a ser tan fácil y automático que no tiene que ser algo que yo elijo. Es mi configuración natural preestablecida. Es la manera automática en que experimento las partes aburridas, frustrantes y engentadas de la vida adulta cuando estoy operando en la creencia automática e inconsciente de que yo soy el centro del mundo, y que mis necesidades y mis sentimientos inmediatos son aquello que debería determinar las prioridades del mundo. La cosa es que, por supuesto, existen maneras completamente distintas de pensar acerca de este tipo de situaciones. En este tráfico, con todos estos vehículos detenidos y esperando en mi camino, no es imposible que algunas de estas personas que manejan camionetas hayan estado involucradas en el pasado en accidentes automovilísticos horribles, y ahora encuentran que manejar los aterroriza tanto que su terapeuta prácticamente les ha ordenado comprar una camioneta grande y pesada para que se sientan suficientemente seguros al manejar.

O puedo elegir el forzarme a considerar la posibilidad de que todas las demás personas en la fila del supermercado están tan aburridas y frustradas como yo, y que algunas de esas personas probablemente tienen vidas más difíciles, tediosas y dolorosas que la que yo tengo. De nuevo, por favor no pienses que te estoy dando consejos moralistas, o que estoy diciendo que se supone que tú debas pensar de esta manera, o que cualquiera espera que simplemente lo hagas de forma automática. Porque es difícil. Requiere voluntad y esfuerzo y, si tú eres como yo, algunos días no lograrás hacerlo, o simplemente no querrás hacerlo. Pero la mayor parte de los días, si tienes suficiente conciencia para darte la opción, podrás elegir mirar de manera distinta a esa mujer gorda de ojos muertos y con maquillaje excesivo que apenas le gritó a su hijo en la fila de la caja. Tal vez ella no siempre es así. Tal vez lleva tres noches despierta tomando la mano de un esposo que se está muriendo de cáncer en los huesos. O tal vez esta mujer en particular es la empleada que recibe un sueldo miserable en la oficina de registro de vehículos y que, apenas ayer, le ayudó a tu pareja a resolver un trámite horrible y enfurecedor a través de un acto de bondad burocrática. Por supuesto, nada de esto es probable, pero tampoco es imposible. Solo depende de qué es lo que quieras considerar. Si tú estás automáticamente seguro de que sabes cuál es la realidad, y estás operando en tu configuración predeterminada entonces tú, como yo, probablemente no considerarás otras posibilidades que no sean enfadosas y miserables. Pero si tú realmente aprendes a poner atención, entonces sabrás que existen otras opciones. Estará, de hecho, dentro de tus capacidades el poder experimentar una situación de infierno consumista, llena de gente, sofocante y lenta, no solo como algo con significado, sino aún como algo sagrado, encendida con la misma fuerza que formó a las estrellas: amor, compañerismo, y la profunda unidad mística de todas las cosas. Y no es que la cosa mística sea necesariamente verdadera. La única cosa que es una Verdad con V mayúscula es que tú decides de que manera vas a tratar de verlo.

Esto, yo postulo, es la libertad de una educación real, de aprender cómo ser alguien bien adaptado. Tú eliges de forma consciente qué cosas tienen significado y qué cosas no.

Esta es la libertad real. Esto es estar educado, y entender cómo pensar. La alternativa es la inconsciencia, la configuración predeterminada, la carrera de ratas, la sensación que te corroe de manera constante de haber tenido, y haber perdido, algo infinito. Sé que estas cosas probablemente no suenan divertidas y despreocupadas, o grandemente inspiradoras a la manera en que debería sonar un discurso de graduación. Lo que es, al menos hasta donde yo puedo verlo, es la Verdad con V mayúscula, una vez que se le han quitado un montón de detalles retóricos. Tú eres, por supuesto, libre de pensar de esto lo que tú quieras. Pero por favor, no lo descartes simplemente como si fuera un discurso moralizador de la Dra Laura. Nada de esto es acerca de la moralidad, o la religión, o el dogma, o de las grandes y sofisticadas preguntas de la vida después de la muerte.

La Verdad con V mayúscula es acerca de la vida ANTES de la muerte. Es acerca del valor real de una educación real que no tiene casi nada que ver con el conocimiento, y si tiene mucho que ver con la simple conciencia. La conciencia de aquello que es tan real y tan esencial, que está tan escondido todo el tiempo a plena vista a nuestro alrededor, que tenemos que seguir recordándonos a nosotros mismos, una y otra vez:

“Esto es el agua”

“Esto es el agua”

—– o —–

Puedes ver un video con el texto original en inglés en: https://vimeo.com/188418265

El Profe, Febrero 2018

Relaciones a la medida: más allá del Poliamor

Un día, pensando en la idea de que las relaciones se podían diseñar, se me ocurrió buscar en Amazon las palabras “Design Relationships”. ¿Cuál fue mi sorpresa al ver que había un libro con un título prácticamente idéntico? Rápidamente me metí a ver de qué se trataba y vi que tenía opiniones muy favorables. Sin pensarlo dos veces, lo adquirí y comencé a devorarlo. Para mi sorpresa, ya alguien había pensado en la idea de que las relaciones son algo que se puede diseñar, y a continuación les reseño este libro pues vale mucho la pena.

El libro en cuestión tiene un título que sería el equivalente a “Relaciones a la medida: una guía para la monogamia feliz, el poliamor positivo y las relaciones abiertas optimistas“. Se trata de un libro muy cortito, de 208 páginas así que lo leí por completo en un fin de semana.

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El libro comienza con un prefacio escrito por Kenneth Haslam, fundador de los archivos de poliamor del reconocido instituto Kinsey de la Universidad de Indiana. Haslam es un poliamoroso veterano, que nació en los años 30 y que descubrió en los noventas el poliamor gracias a internet. Él acuñó el término “Designer Relationships” (que yo traduzco como Relaciones a la Medida) a raíz de lo que él llama la guerra swinger/poly, que fue un momento en que los activistas de ambos campos debatían acerca de la diferencia entre swinger y poliamor y trataban, inutilmente, de definir claramente el término poliamor. Por ello Haslam prefirió el término “relaciones a la medida”, que abarca cualquier tipo de relación y no se encasilla en una escuela particular de pensamiento. Patricia y Mark son una pareja y son los autores de este libro que discute y expande las ideas originales de Haslam. A continuación presento un resumen de los capítulos del libro y termino dando mi opinión en la conclusión.

Capítulo 1: ¿Qué es una relación a la medida?

Una relación a la medida es cualquier relación en la cual las partes se sientan a discutir abiertamente lo que cada uno de ellos quiere respecto a la relación y de qué manera debería evolucionar la relación con el tiempo. Dos aspectos fundamentales de las relaciones a la medida son la consciencia y el consentimiento (honestidad).

Algo interesante de este libro es que es unificador, a diferencia de otros libros que pueden estar enfocados específicamente en el poliamor o en el estilo de vida swinger. Los autores listan distintos estilos (o patrones) relacionales que pueden ser relaciones a la medida (puede haber más):

  • Solteros por elección
  • Solteros y poliamorosos
  • Asexuales
  • Relaciones no sexuales
  • Monogamia por elección
  • Relaciones abiertas
  • Relaciones monogamish
  • Amigos con beneficios
  • Swinging
  • Poliamor
  • Swolly (Swinger y Poly)
  • Polifidelidad
  • Filias (Kink)

Capítulo 2: ¿Qué es la monogamia?

El capítulo 2 está dedicado a la monogamia. De acuerdo a los autores, la “verdadera” monogamia es la formación de un vínculo de pareja exclusivo y de por vida, y es la excepción en el reino animal. A partir de los años 70 la monogamia serial se ha vuelto la práctica predominante, esto se refiere a mantener la monogamia el tiempo que dure la relación (no de por vida). La monogamia es el “default” cultural, algo que es moralmente correcto y que se asume sin ser examinado. Muchas personas están obligadas a vivir en la monogamia, aún si es algo prácticamente imposible de sobrellevar, prueba de ello son los altos índices de divorcio, infidelidad y múltiples reportes en los medios acerca de los matrimonios sin sexo y las tasas de matrimonio que van en declive.

Los autores describen cuatro componentes (o niveles) de la monogamia:

  • Monogamia sexual: Se refiere a la exclusividad sexual, aunque la palabra “exclusividad” puede ser entendida de forma distinta por distintas personas.
  • Monogamia emocional: Se refiere al amor e involucramiento a un nivel emocional profundo con una sola persona.
  • Monogamia social: Asume a la pareja como un unidad indivisible a la cual se le da prioridad.
  • Monogamia práctica: Se refiere a los arreglos domésticos y a la manera como la gente estructura sus vidas: cohabitación, finanzas, cuidado de los niños y otros aspectos del día a día.

Un punto interesante que tocan los autores es si la monogamia es natural o no, pero sostienen que discutir sobre eso no tiene mucho sentido. Ellos dicen que en vez de preguntarse si es natural o no, uno más bien debería preguntarse si es algo que le funciona o no a uno mismo.

En general, los autores critican el hecho de que la monogamia es en cierta forma una imposición y hablan de una sociedad mononormativa y centrada en la pareja. Para ellos la monogamia es una posibilidad más, y abogan por el hecho de que la gente esté informada respecto a las distintas opciones de modelos relacionales, de tal forma que la monogamia sea algo que se pueda elegir libremente y de manera entusiasta, y no que sea algo impuesto.

Capítulo 3: Mitos mononormativos

Varios de los mitos del amor romántico están entrelazados con el modelo mononormativo y los autores discuten varios de ellos en este capítulo:

  • Mito #1: El amor romántico es el único cimiento de una relación duradera. Hasta el siglo XVIII o XIX, el amor apasionado y romántico era visto, en el mejor de los casos, como un beneficio periférico del matrimonio. Por ello, esta idea que tiene mucha gente de que el amor es la base del matrimonio es una idea muy reciente. Los autores comentan que tener un propósito común tiende a ser una base más sólida y menos efímera que el amor (enamoramiento) para sostener una relación de largo plazo.
  • Mito #2: Debes encontrar un alma gemela. En la sociedad actual existe la creencia de que uno debe encontrar una alma gemela para poder formar un verdadero vínculo de pareja y que, sin ello, la relación no puede ser satisfactoria. Esto está muy alejado de la realidad pues no existe una pareja perfecta ni alguien que te pueda dar todo aquello que necesitas.
  • Mito #3: Vivieron felices para siempre. Los autores mencionan que los cuentos de hadas en general terminan con la frase de “…y vivieron felices para siempre” y que esta frase, ampliamente promovida por Disney, no refleja la realidad de las relaciones humanas. La realidad es que las relaciones son dinámicas y aún aquellas más felices evolucionan y pasan periodos difíciles. El comprar la idea de “vivieron felices para siempre”  impide aceptar los cambios inevitables y altibajos que tiene toda relación.
  • Mito #4: Desear a alguien más es una forma de infidelidad. Detrás de este mito está la idea implícita de que si tú de verdad amas a alguien, el sentirte atraído por otras personas es tanto moralmente equivocado como un signo de que hay problemas serios, tanto personales como en tu relación.
  • Mito #5: La monogamia es natural, determinada por la evolución, óptima o es un mandato divino. Este mito se sustenta en la idea de que la cultura contemporánea es una expresión de verdades eternas, y niega el hecho de que las sociedades varían mucho entre ellas y de que las relaciones modernas tienen poco en común con la mayoría de los modelos que han existido a lo largo de la historia. Aún si existe amplia evidencia que sugiere que la mayoría de nosotros estamos “cableados” en cierta medida para formar vínculos de pareja, esto no significa que hayamos evolucionado para formar vínculos exclusivos de por vida. Las relaciones a la medida permiten a las personas considerar un espectro amplio de estilos relacionales y armar un enfoque que se adecue a sus circunstancias. Aquello que funciona – y no aquello que es ordenado por una divinidad, que es natural o normal – es lo óptimo.
  • Mito #6: Existe un sólo tipo de sexualidad que es correcto. La creencia de que existe una manera “correcta” para la sexualidad es uno de los pilares de la ideología mononormativa. La idea básica es que tener sexo es algo malo, excepto en ciertos contextos limitados que lo hacen correcto. Los autores mencionan que es difícil zafarse de estas ideas y que el sexo casual está muy estigmatizado, aún por algunos dentro de la comunidad poliamorosa. Algunas otras ideas incluyen que el sexo debe sólo ocurrir de forma espontánea y que no se puede programar un encuentro erótico, que el orgasmo debe ocurrir de forma simultánea, que debe haber una frecuencia mínima de sexo, que actos distintos al coito no son realmente sexo. Los autores mencionan que la única manera de tener sexo de forma equivocada es cuando éste deja malos sentimientos a las personas sobre si mismas, involucra un abuso de poder, inflige daño en otros o es de alguna manera no consensual.

Capítulo 4: Malos entendidos acerca de la no monogamia consensual

De la misma forma en que existen mitos mononormativos, existen numerosos malos entendidos respecto a los enfoques más abiertos, que son los siguientes:

  • Malentendido #1: La no monogamia consensual amenaza a la institución del matrimonio. Lo anterior es una creencia común. Asociado a esto está la idea que abrir la relación es un signo que la pareja está en problemas y que ello llevará inevitablemente a un rompimiento.
  • Malentendido #2: Las personas no monógamas consensuales tienen un mayor riesgo de contraer ITS (Infecciones de Transmisión Sexual). Aunque existe cierto elemento de verdad respecto al hecho de que aumentar el número de parejas sexuales aumenta el riesgo de contraer ITS, aparentemente las personas que están en relaciones no monógamas consensuales son más responsables que la gente que comete infidelidad o los solteros. Los autores comentan que las actitudes negativas respecto al sexo que existen en nuestra cultura hacen que frecuentemente se piensa que las ITS son un castigo por realizar actividades sexuales.
  • Malentendido #3: Las personas que eligen relaciones alternativas son incapaces de tener intimidad. La idea de que la no monogamia entra en conflicto con el hecho de tener relaciones íntimas con madurez está enraizada en la psicología moderna mononormativa y la idea Freudiana de que el erotismo maduro debe estar enfocado hacia un solo objeto del deseo. No existen estudios que sustenten este malentendido y, por el contrario, aparentemente la gente que se encuentra en relaciones no monógamas consensuales parece ser más feliz que aquella que se encuentra en relaciones monógamas.
  • Malentendido #4: La infidelidad y la no monogamia consensual son similares. Este malentendido es difícil de combatir y es dependiente del modelo mononormativo, ya que si se cree que sólo existen dos opciones – la exclusividad o el engaño – es difícil imaginar otras alternativas. Los medios se han encargado de contribuir en esta confusión con titulares tales como “Engaña sin engañar: averigua si una relación abierta es adecuada para ti.” Cabe señalar que el engaño puede ocurrir aún en las relaciones no monógamas consensuales. Lo que caracteriza a las relaciones a la medida (a diferencia de la infidelidad) es que ambas partes se deben transparencia, cierta medida de lealtad emocional y la determinación de apegarse a lo acordado.
  • Malentendido #5: Las relaciones a la medida promueven la dominación masculina a expensas de la mujer. Este malentendido se basa en la idea de que las relaciones a la medida equivalen a la poliginia, es decir un modelo patriarcal en el cual un hombre se relaciona con varias mujeres (harén). La igualdad, la reciprocidad y el consentimiento son los cimientos de las relaciones a la medida, que se oponen completamente a los antiguos modelos patriarcales.
  • Malentendido #6: La monogamia es mejor para los niños. La historia humana revela que, a lo largo del tiempo, los niños se han criado en una gran variedad de circunstancias y simplemente no hay manera de determinar que es lo “ideal”. A lo largo de nuestra historia, la crianza de los niños ha sido una actividad comunal, lo cual podría indicar que las familias poliamorosas son, de hecho, un buen entorno para la crianza de los niños. En todo caso, no hay evidencia que pueda sustentar que, en este ámbito, la monogamia es superior a la no monogamia.
  • Malentendido #7: La gente que está en relaciones no monógamas tiene una tasa mayor de separación y de divorcio. De manera casi universal se asume que las relaciones no monógamas tienen problemas de forma inherente, y que la decisión de abrir la relación es un indicador de un problema serio. No existe evidencia robusta para soportar esta afirmación y, como se mencionó previamente, de hecho existe evidencia considerable de que la gente en relaciones a la medida no monógamas, tiene un nivel más alto de satisfacción relacional que el público en general, eso es particularmente notorio para quienes practican el intercambio de parejas (swinging). Por otro lado, enfocarse en el divorcio o rompimiento como un signo de fracaso en la relación es un error. La satisfacción o la felicidad podrían ser mejores métricas de éxito para una relación.
  • Malentendido #8: El final de una relación representa un fracaso.  Dado que se supone que el matrimonio es un arreglo vitalicio, el rompimiento o divorcio son caracterizados como un fracaso, tanto de la relación como de la gente que participa en ella. Para los autores, caracterizar un final o un cambio en la relación como un fallo es una manera muy limitada de ver las cosas. Las relaciones a la medida facilitan realizar cambios en la relación. Por ejemplo, es común que parejas swinger dejen de tener contacto sexual y la relación se transforme en una gran amistad. Las relaciones a la medida pueden facilitar el transformar una relación sin que esto implique cortar todos los lazos.

Capítulo 5: Habilidades relacionales para todo mundo

Para los autores ninguna relación es idéntica a las demás. Ellos desincentivan a las personas de compararse a ellos y a sus relaciones con las de los demás y reconocen que no hay ningún paradigma relacional que sea intrínsecamente mejor que los demás. Lo que funciona para algunas personas será desastroso para otras. Sin embargo, e independientemente del estilo relacional que uno elija, existen ciertas habilidades y actitudes que son valiosas y que pueden ser desarrolladas.

  • Conocerse a si mismo sexualmente y relacionalmente. Desde tiempos inmemoriales, el auto conocimiento ha sido visto como un valor importante, si no es que el más importante, en la vida. Conocerse sexualmente y relacionalmente son procesos. Nuestra sexualidad y estilos relacionales evolucionan a lo largo del tiempo.
  • El amor es equivalente a un interés profundo. Al contrario de lo que se piensa comunmente la indiferencia, y no el odio, es lo opuesto del amor. El poder demostrar un interés profundo es un proceso continuo que requiere de esfuerzo y el primer paso es cultivar la habilidad de poner atención.
  • Ver cada relación como una creación conjunta. Las relaciones son creadas por más de una persona, y los participantes deben ver a la relación como una entidad en si misma. Al ser una creación conjunta, esta relación es algo que se puede nutrir y construir y que prospera con base a la calidad de la atención que se le pone. La relación puede ser vista como un proceso o como un proyecto artístico, su creación es un proceso creativo.
  • Encontrar placer en servir al otro. Existe un malentendido de que las relaciones tienen como propósito el satisfacer las necesidades emocionales y sexuales propias. El énfasis en la individualidad nos hace olvidar que somos animales sociales y que solo florecemos en un contexto de relaciones y de interdependencia. Si uno está menos preocupado con sus necesidades y más enfocado en como satisfacer las de su(s) pareja(s) es probable que uno experimente mayor satisfacción relacional, pero es importante que no sea sólo uno de los dos miembros de la pareja el que le dé al otro.
  • Conectar primero – hablar después. Es importante poder ser capaces de expresar los deseos de forma que motiven a la(s) pareja(s) de hacer lo posible para satisfacerlos, sin embargo, no toda la comunicación tiene que ser verbal.
  • La intimidad es un acto de equilibrio. La intimidad en una relación es un proceso que involucra un equilibrio cuidadoso, algo que evoluciona con el tiempo y no puede ser forzado. La verdadera intimidad requiere tener la habilidad de a la vez estar separados y conectados, y el poder tolerar las demandas paradójicas de lograr este equilibrio. El misterio en el otro es algo que se debe celebrar.
  • No confundir lo privado y lo secreto. Cierta medida de privacidad es necesaria independientemente del nivel de intimidad que tengamos con la otra persona. Sin embargo, cuando los comportamientos empiezan a ser compulsivos o uno se observa escondiéndolos de las personas cercanas, entonces las cosas probablemente ya no son algo solamente privado. Tener privacidad es algo deseable mientras que tener secretos no lo es.
  • Confianza. El concepto de confianza es complejo. En muchos casos, la confianza comienza con una intuición. La verdadera construcción de la confianza comienza, sin embargo, cuando la intuición inicial de que una persona es confiable se corrobora a través de una serie de interacciones.
  • Jugar juegos no crea confianza. Aplicar el modelo de relaciones a la medida significa no jugar juegos. Todo lo que se necesita es honestidad y también involucra ser confiable: llamar cuando uno dice que va a llamar, llegar a tiempo y aceptar la responsabilidad cuando se cometen errores, etc… En general, ser confiable involucra con hacer lo que uno dice que va a hacer.
  • Confianza sexual. Tener conversaciones francas acerca de los intereses sexuales, los gustos y la historia – incluyendo la historia de ITS – es crítico para construir confianza. De forma inicial, es también una buena idea establecer fronteras y hasta reglas, aunque éstas pueden cambiar con el tiempo. En el contexto de la sexualidad, la honestidad es esencial.
  • Mantener la amabilidad como tu estándar de base. Luchar por ser amable, especialmente cuando las cosas no van bien, es esencial para mantener una atmósfera de amor y cuidado. Si se a tiene la amabilidad como estándar de base, es más probable que la pareja reciba nuestras palabras, aún si lo que se expresa es difícil y no forzosamente bienvenido.
  • Honestidad moderada. La idea de ser honestos con la pareja parece simple, pero el tema de la honestidad es más complejo de lo que aparenta. En las relaciones íntimas, la honestidad total no siempre es la mejor política, pues a veces la honestidad total puede ser brutal. La honestidad moderada a través de la prudencia es un enfoque más saludable.
  • Abordar de forma empática. Desarrollar y mostrar capacidad para la empatía es una de las claves para la verdadera intimidad, aunque esto no significa no tener fronteras emocionales. La empatía involucra no solo un esfuerzo de sentir lástima por el otro sino también experimentar (o imaginar) lo que la otra persona atraviesa.
  • Compersión: empatía en esteroides. La compersión es un tipo particular de empatía. Este término se refiere al hecho de sentir placer (y no celos) cuando la pareja disfruta estando con alguien más.
  • Ser flexible. La tendencia a comportarse de forma habitual puede llegar a ser problemática en el contexto de las relaciones y la sexualidad. Entre más flexibles seamos, mejor equipados estaremos para manejar los inevitables cambios con facilidad.
  • Crear una frase de propósito. La creación de una frase de propósito puede ser una muy buena idea para quienes se embarquen en una relación que pretenden que sea de largo plazo. La frase de propósito describe las intenciones y aspiraciones que se tienen respecto a la relación. Es un intercambio de ideas, esperanzas y deseos para el futuro. Esta frase no es algo estático, debe ir ajustandose a lo largo del tiempo.

Capítulo 6: Para las parejas y los otros

Este capítulo da algunos consejos para las parejas pues los autores reconocen que a pesar de ser críticos con las actitudes centradas en la pareja, ellos y una gran mayoría de los lectores probablemente tienen un vínculo de pareja (aún aquellos que son poliamorosos). Los autores reconocen que en las relaciones de largo plazo la pasión tiende a disminuir y aún a perderse, por ello recomiendan explorar la sexualidad de forma consciente, empujar las fronteras y vivir aventuras sexuales juntos. Los consejos que dan se pueden aplicar gradualmente.

  • Ser aventureros sexuales para acercarse. Esto se refiere a expandir las fronteras juntos, explorar nuevas posibilidades sexuales de forma mutua mientras se respetan los límites del otro, y construir intimidad y confianza al ver al otro como un compañero de un viaje emocionante.
  • Imaginación erótica, fantasía y erotismo. Ser creativos y tener nuevas ideas puede ayudar a evitar caer en la monotonía sexual, que es algo que puede suceder muy facilmente en relaciones de largo plazo.
  • Fantasías en pareja. El tener fantasías es un acto de imaginación y creatividad, pero la mayor parte de la gente piensa en esto como una actividad solitaria más que en pareja. Las fantasías en pareja son una creación conjunta.
  • De estar detrás de las puertas cerradas a salir de ellas. Tal vez la forma más avanzada de aventurarse sexualmente involucra sacar la vida erótica de la privacidad del hogar (por ejemplo yendo juntos a un lugar nudista).
  • Primeros pasos para abrir la relación. Los autores recomiendan que al inicio de la apertura de la relación, se mantenga el enfoque en el vínculo primario por lo que sugieren explorar juntos. En particular recomiendan ir a un club swinger como primer paso antes de comenzar a explorar formas más avanzadas de aventura sexual. Es muy importante no apresurarse y explorar al ritmo del más lento de los dos.
  • Interactuando con otros. Existe una diferencia física y psicológica entre compartir el espacio erótico con otras personas y tomar la decisión de interactuar físicamente. Esto último es, de hecho, un gran paso para muchas personas. Los autores advierten que si la pareja está enfrentando problemas no es un buen momento para interactuar con otros.
  • Lidiando con los celos. Los celos son una emoción real, legítima y entendible y es necesario desarrollar habilidades que permitan manejar estos sentimientos.
  • Los celos y la importancia de sentirse especial. Para mantener un vínculo fuerte, es necesario darle tranquilidad a la pareja respecto al valor de la conexión y es importante hacerlo de forma regular, esto es útil para manejar los sentimientos de celos que pudieran emerger.
  • Compersión y celos. Aunque la compersión no es exactamente lo opuesto a los celos, puede funcionar como antídoto. El tener placer respecto a las experiencias placenteras de los otros puede ser un tipo de filia. Si, de forma continua, se construye confianza y se refuerza la conexión entre los dos, se pueden crear las condiciones en las cuales la compersión es posible.
  • Filias (Kink). Algunas parejas que buscan tener aventuras sexuales o explorar formas más abiertas de relacionarse pueden encontrar que las filias (kink) son un buen punto de inicio que puede ayudar a profundizar la intimidad.
  • Sexo, Edad y Relaciones a la Medida. La mayor parte de la gente permanece sexualmente activa aún después de la edad reproductiva. Los cambios importantes en la vida pueden dar pie a cambios en los acuerdos de las relaciones y, en este sentido, las relaciones a la medida son ideales pues permiten realizar múltiples redefiniciones y adaptaciones a las circunstancias, aún cuando se está en edad avanzada.

Capítulo 7: Consideraciones éticas en las relaciones a la medida

Los autores sugieren que las relaciones a la medida de todo tipo deben estar acompañadas por una conciencia aguda de las consideraciones éticas y un sentido de la responsabilidad hacia uno mismo y hacia sus parejas. Lo anterior es independiente del tipo de relación que se tenga con la otra persona.

  • Sexo más seguro. Si uno está abierto de un punto de vista sexual, es su responsabilidad educarse acerca de los riesgos y tomar decisiones informadas acerca de como se protegerá uno mismo y a sus parejas sexuales.
  • Decisiones y apegándose a ellas. Es esencial tener pláticas acerca del sexo más seguro antes de cualquier encuentro y antes de que la emoción interfiera con el buen juicio.
  • Sexo más seguro: no solo es cosa de jovencitos. En años recientes los estudios han mostrado que la tasa de ITS ha aumentado en gente mayor a los 45. Lo anterior implica que no por que uno alcance cierta edad no deba cuidarse o checarse.
  • Intercambio de fluidos (Fluid bonding). Este término se usa frecuentemente en la comunidad poliamorosa y se refiere a la gente que acepta dejar de usar protección en sus encuentros sexuales después de haber hecho pruebas de ITS. Esto puede reforzar el sentimiento de conexión e intimidad con el otro.
  • Responsabilidad Sexual. Se refiere a honrar las emociones mutuas y las de las demás personas con quienes se interactua, tratándolas con respeto y consideración, aún si se trata de un encuentro ocasional. La honestidad es especialmente importante y ser honesto comienza cuando uno es honesto consigo mismo, cosa que los autores reconocen que no es fácil.
  • Mindfulness y respeto. Otro aspecto de la responsabilidad sexual es el respeto a los demás, sus fronteras, su salud, y su bienestar emocional. Todo aquello que se hace con otros es privado y confidencial, a menos que se diga lo contrario. El aventurarse sexualmente requiere un alto nivel de mindfulness (conciencia del momento presente).

Palabras finales

Abrazar de forma completa el concepto de que “ningún tipo de amor es mejor que otro” no solo nos permite forjar nuestras relaciones en nuestros propios términos sino que también nos libra del juicio de los otros y nos abre a ser más amables y amorosos con todos aquellos con los que nos encontramos, en un contexto sexual o no. También nos libera de la falta de satisfacción y el dolor que frecuentemente acompaña el intento de vivir de acuerdo a modelos no realistas que son impuestos desde fuera. Los autores distinguen entre la moral y la ética. La moral implica actuar de acuerdo a lo que se acostumbra, la ética implica actuar de acuerdo a los valores propios y guiarnos por nuestra propia brújula interna. Las relaciones a la medida son, por naturaleza, intrinsecamente éticas.

Hay que recordar que se debe tratar a las relaciones como un proceso creativo. Descubrir el estilo amoroso que es adecuado para uno. Esto es algo que no depende de encontrar la pareja adecuada, en vez de ello significa encontrar a nuestras parejas en el lugar en donde están. Involucra estar despierto, no vivir en un mundo de almas gemelas y de “vivieron felices para siempre”. Los autores ven esto como una práctica espiritual, una que involucra desarrollar habilidades y refinarlas conforme pasa el tiempo. No hay un camino directo, se cometerán errores, y algunas veces no se alcanzarán los objetivos. Ellos mencionan que les ha pasado, y que les seguirá pasando, pero aseguran que la perseverancia es recompensada.

Buddha tiene la fama de haber dicho que el “buen compañerismo” (good fellowship) es la esencia de la vida espiritual. Nuestra sociedad está atomizada y es individualista, y es fácil olvidar que no estamos aislados, que las relaciones y la conexión son un refugio. Ya sea que uno se identifique como soltero por elección, monógamo, poliamoroso o cualquier otra cosa, si se puede recordar que somos criaturas relacionales y si se trata a las relaciones como algo que se debe atesorar, entonces uno nunca se sentirá tan solo

Conclusión (mi opinión)

Debo decir que éste libro me agradó mucho, sobre todo por que tiene un enfoque muy pragmático e incluyente. La idea de poder diseñar y crear entre dos personas una relación como si fuera una obra artística única, en vez de tomar algo ya establecido, me parece algo muy sensato. El concepto de relaciones a la medida nos libera, además, de las etiquetas y de la necesidad de pertenecer a un bando particular (por ej. “soy poliamoroso”, “soy swinger”). Debo decir que, de hecho, desde que leí el libro decidí adoptar el término Relación a la Medida para referirme a mis relaciones y ya no preocuparme de las etiquetas, ahora simplemente tengo relaciones a la medida (o RAMs de forma más corta).

Este libro puede ser útil para cualquiera, desde la gente que vive relaciones monógamas de largo plazo hasta aquellos que desean tener un abanico de relaciones de distintos tipos con diferentes personas. Al final del día, todas estas relaciones pueden manejarse como RAMs y todas pueden ser diseñadas y mantenidas de una forma similar.

Otro aspecto que me agradó mucho es la flexibilidad del enfoque de las RAM. Los autores reconocen que las relaciones son algo dinámico y que los cambios son algo que se puede manejar a través de una revisión de los acuerdos de diseño de la relación.

Tal vez mi única crítica es que no hay ejemplos concretos de diseño de las RAM así que esto es un ejercicio que los autores dejan al lector, aunque dan suficientes ideas y consejos en diversos apartados de como hacerlo.

Creo que este es libro poco conocido merece más difusión y te invito a que lo leas y que, tú también, incluyas el término RAM en tu vocabulario. Si te interesa escuchar una entrevista con los autores, puedes encontrarla en la liga siguiente:

Por último, si te interesa adquirir el libro, lo puedes hacer a través de la liga siguiente:

El Profe, Enero 2018.